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Terra
La Coctelera

Una entrevista

Anteayer a la noche vi la entrevista de Iñaki Gabilondo al presidente Zapatero. No fue demasiado interesante, basicamente porque hablaron más de la pasada legislatura y de la situación actual que de planes para el futuro. También es cierto que esto es resposabilidad de Gabilondo y no del presidente.
Hubo un tema en el que el periodista sí preguntó a Zapatero que va a hacer si gana las elecciones. Éste fue la política antiterrorista. Zapatero dijo que no hay expectativas de un nuevo diálogo con ETA. Hay quien interpreta que ese "no hay expectativas" significa que seguramente volverá a negociar. Lo que sucede no es exactamente así: decir que no hay expectativas significa que seguramente no se hablará con los terroristas. Ocurre que no sería razonable dar un no rotundo y absoluto porque puede pasar (aunque sea muy improbable) que ETA o una escisión suya quiera rendirse y entonces el Gobierno tendría la responsabilidad de negociar.
También hablaron de economía. Zapatero dijo que España sigue creciendo a buen ritmo y que es un crecimiento de más calidad que el que había antes porque ahora la economía se basa menos en la construcción y más en el poderío tecnológico. Sobre esto quiero hacer dos consideraciones. Primera, que hace bien en decir lo de la calidad del crecimiento, por más que se pueda lamentar la destrucción de empleo en la construcción. Segunda, que hace mal en centrarse tanto en como va la economía ahora cuando lo verdaderamente preocupante es cómo va a ir dentro de uno o dos años.
Por otro lado dijo que su política económica había sido la propia de una "socialdemocracia moderna". A mí eso de moderna me suena mal, y no porque esté en contra de la modernidad sino porque me parece una excusa para la derechización. En efecto, Zapatero dijo que era propio de la "socialdemocracia moderna" el apoyo a las empresas bajando el Impuesto de Sociedades, algo que a mí me parece que no es demasiado socialdemócrata. Sin embargo, también mencionó como parte de su política económica otras medidas bien diferentes: la subida del salario mínimo y de las pensiones más bajas. Ésa sí que es la política de izquierdas que yo creo que hay que hacer.
Me alegró cuando criticó la propuesta de inmigración del PP y las declaraciones sobre este asunto de Arias Cañete. También me gustó cuando habló en contra de algunas frases emitidas por obispos y cardenales. Sin embargo, me disgustó, aunque no me sorprendió demasiado, que no se comprometiera a revisar el Concordato.
Se ha protestado contra Gabilondo por tratar mejor a Zapatero que a Rajoy. Sobre la entrevista a este último no puedo opinar porque no la vi (me hubiera gustado, pero me enteré de ella cuando ya había sido) pero si que puedo decir un par de cosas. Para empezar, no tiene nada de raro que Gabilondo no trate exactamente igual a ambos líderes, ya que nunca ha ocultado su mayor simpatía por el PSOE. Se puede argumentar que un periodista debe ser neutral, pero yo pienso que la neutralidad total no existe y que no es bueno querer aparentarla. Por otro lado, aunque no hubiera agresividad por parte del periodista tampoco se puede decir que fuera servil. Esto es así porque preguntó por los temas más polémicos: la negociación con ETA, el empeoramiento de la economía en los últimos meses y la política autonómica. Respecto a esta última el presentador de Cuatro llegó a decirle al líder del PSOE si no habría fracasado en su intento de integrar al independentismo catalán y vasco.
Quizá lo mejor fueron las preguntas de los espectadores. Fue curioso que le preguntaran al presidente si se había fumado un porro aunque yo creo que es evidente que si lo hubiera hecho no lo iba a reconocer. Me sorprendió favorablemente cuando le preguntaron si llevaba a sus hijas a un colegio público o privado y él respondió que a uno público.

Integración

Rajoy ha dicho que si llega a presidente del Gobierno hará firmar a los inmigrantes un contrato por el que se comprometerán a cumplir las leyes, pagar los impuestos, integrarse y adoptar las costumbres españolas. Me parece un despropósito. Para empezar, hayamos nacido aquí o fuera, todos los que vivimos en España estamos bajo las leyes del país, por lo que no hay razón para hacer firmar a los extranjeros el cumplirlas. En todo caso habrá que hacer que se respeten, pero eso atañe tanto a los inmigrantes como a los demás. En cuanto a la integración hay que decir que aunque ésta requiere esfuerzo por parte del inmigrante, también es necesaria la colaboración de la sociedad y de las instituciones. Por otra parte debemos tener en cuenta que puede haber personas nacidas en España que tampoco estén integradas. En todo caso, hay que concretar de qué tipo de integración estamos hablando. Rajoy de lo que habla es de hacer que los inmigrantes practiquen las costumbres españolas. ¿A qué costumbres se refiere? ¿Acaso tenemos todos los españoles las mismas? ¿Qué derecho tiene un gobierno a imponerlas a las personas que vienen a trabajar aquí? ¿Qué pasa sí un español de nacimiento decide abandonarlas? No tiene sentido.

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Rosa Díez y su partido

Una novedad de estas elecciones generales es que se presenta un nuevo partido llamado UPD (Unión, Progreso y Democracia). Es conocido popularmente como "el partido de Rosa Díez" y hace sólo unos meses que surgió. Como se sabe, ella proviene del PSOE y de hecho fue candidata a la secretaría general de este partido en el congreso de 2000 que ganó Zapatero. Del PSOE ha pasado a un partido que, según otro de sus promotores, el filósofo Fernando Savater no es " ni de izquierdas ni de derechas sino de progreso". Ese "ni izquierdas ni derechas" es lo que se conoce como transversalidad. La transversalidad sería la naturaleza de un partido en el que convive gente de izquierda y de derecha que se une para defender ciertos objetivos comunes. De todos modos en mi opinión es que quien sea de izquierdas y se junte en un partido con gente de derechas se vuelve menos de izquierdas y quien sea de derechas y se junte en un partido con gente de izquierdas se vuelve menos de derechas. Esto tiene que ver con el hecho de que Rosa Díez dice que mantiene las mismas ideas desde que ingresó en el PSOE en los 70. Lo dudo: para mantenerlas lo más lógico sería haberse desplazado hacia la izquierda. Claro que eso depende de que ideas se consideren prioritarias. En todo caso, el que se manifieste (es verdad que hace mucho que lo hace) como adversaria de los nacionalismos periféricos no parece que sea mantener siempre las mismas convicciones si tenemos en cuenta que fue consejera de Turismo en un gobierno encabezado por el PNV.
UPD propone importantes cambios en la política autonómica. Dicen que el Estado debe recuperar las competencias en materia de fiscalidad y de educación. Por lo que se refiere a fiscalidad, me parece bien. Creo que lo ideal sería que el Estado central recibiera todos o casi todos los impuestos y luego repartiera el dinero, pero me parece que es difícil que una propuesta así salga adelante. En cuanto a educación estoy de acuerdo en que debe de haber unas bases comunes pero para ello seguramente no hace falta quitarle las competencias en este asunto a las autonomías. Además proponen que se blinden las competencias autonómicas, para que no se añadan más, cuando lo cierto es que yo creo que debería llegar con la Constitución tal y como está ahora, que señala qué competencias han de pertenecer siempre al Estado central.
Por otra parte exigen un cambio en la política antiterrorista. Dicen que para luchar contra ETA se requiere un gran pacto de todos los partidos democráticos y protestan contra el actual Gobierno, aparte de por haber negociado con los terroristas, por haber pactado la política en esta materia "con partidos que no quieren la derrota de ETA". ¿Qué pasa? ¿Según ellos los partidos que no son el PP, el PSOE y la propia UPD (o algunos de ellos) no quieren que se acabe ETA y no son democráticos?
También dicen que los partidos nacionalistas están sobrerrepresentados en el Parlamento y proponen, en palabras de Savater, cambiar la ley electoral "no para que no estén representados, sino para que no estén sobrerrepresentados". Es verdad que el sistema electoral actual perjudica enormemente a los partidos minoritarios de ámbito estatal, es decir, a los "terceros partidos" como IU, o previsiblemente la propia UPD y que los nacionalistas se encuentran en una situación mucho mejor. Pero que estén mejor no significa que estén sobrerrepresentados. Sólo hay dos partidos nacionalistas sobrerrepresentados en el Congreso y son PNV y Nafarroa Bai. El resto (CIU, ERC, CC, BNG, CHA y EA) están infrarrepresentados. Y si miramos el conjunto de todos los partidos nacionalistas mencionados vemos que en las últimas elecciones generales sacaron el 10,01% de los votos y obtuvieron el 9,43% de los escaños. De modo que el voto nacionalista considerado como un todo está ligeramente infrarrepresentado. Y eso que no he tenido en cuenta en mis cálculos al Partido Andalucista, que tiene votos de sobra como para tener 2 diputados y no tiene ninguno.
En UPD hablan de que van a "regenerar la democracia". En principio parece un poco presuntuoso que piensen que van a hacer eso ellos solos, pero en fin, habrá que ver que es lo que proponen. Hablan de estudiar la posibilidad de que las listas electorales sean abiertas y de hacer una ley que democratice la vida interna de los partidos. Las listas abiertas tienen la gran ventaja de permitir una mayor libertad al ciudadano a la hora de votar, pero también tienen la desventaja de que llevan a un sistema electoral mayoritario que margina, aún más de lo que ya están, a los grupos minoritarios como la propia UPD. Lo de trabajar por la democratización de los partidos me parece muy bien aunque hay que ver en que se concreta. Sin embargo, he de decir que no sé qué hizo Rosa Díez por la democracia interna cuando era dirigente del PSE-PSOE.

Rebajas fiscales

Con motivo de las elecciones, los partidos se dedican a hacer promesas a los ciudadanos. Un tipo de promesa que no suele faltar es la rebaja de impuestos y, de hecho, los dos mayores partidos han realizado propuestas en ese sentido. Hace ya una semana que Zapatero lanzó su promesa de devolver 400 euros a los contribuyentes. Yo opino que es una medida inapropiada porque, aunque no niego que ese dinero venga muy bien a la gente estaría mejor invertido, pongamos por caso, en vivienda social. Es sólo un ejemplo, ya que España sufre un gran atraso con respecto a Europa Occidental en el gasto social en general. Por otro lado, no es cierto que sea una medida "hiperprogresiva" como dijo la vicepresidenta, aunque tampoco es claramente regresiva. Veamos, para que esta decisión fuera absolutamente progresiva o "hiperprogresiva" tendría que dar menos a las personas cuanto más ganen y a partir de cierto punto no dar nada. En cambio, lo que se hace es no dar nada a los que menos ganan,por estar por debajo del mínimo exento del IRPF, y partir de cierto nivel da a todos lo mismo. Por tanto, si comparamos a las personas de renta baja con las de renta media o media-baja es una política regresiva pero si comparamos a éstas con las de renta alta es progresiva ya que 400 euros significan menos cuanto más se gane.
Lo dicho, si yo tuviera que votar esta propuesta diría no por la razón antes expuesta. Ahora bien, esta razón vale para cualquier rebaja de impuestos que suponga una reducción de ingresos del Estado similar o mayor a la que supondría ésta (5.000 millones de euros según dicen). En todo caso, muchas críticas que se hacen al respecto me parecen sin sentido. Se dice que es una medida improvisada, y al parecer lo es, pero aunque se pueda criticar el actuar así, hay que decir que la improvisación por si sola no hace mala una medida. Por otra parte, distintos individuos, entre ellos el ex-presidente Aznar han dicho que con este dinero se trata de comprar votos. Me parece un comentario bastante absurdo ya que en campaña todos los políticos se dedican a hacer promesas para convencer a los ciudadanos. Lo que hay que hacer es exigir que no las incumplan, pero acusar de compra de votos es reconocer que no tienes verdaderos argumentos en contra. ¿Por qué las promesas de unos van a ser compra de votos y las de otros no?
Pero el colmo fueron unas declaraciones de Rajoy que vi el martes 29 por la noche. Decía que le parecía una medida injusta porque al que gane menos del mínimo exento no se le da nada y al que gane 10 millones de euros se le dan 400. Estos datos son ciertos pero yo diría que Rajoy no es la persona adecuada para protestar por su injusticia.
Vayamos por partes: es verdad que a los que menos ganan no se les da nada. Pero es una verdad aplicable a cualquier rebaja del IRPF o de cualquier impuesto directo en general, pues los menos tienen y ganan no se benefician. Por tanto, no se debería bajar ningún impuesto directo. Eso es lo que yo opino. Pienso que puede aumentarse el número de personas exentas del IRPF, o bajarse el tipo mínimo, pero que el tipo máximo y el tamaño global del impuesto deberían aumentar algo (los impuestos indirectos es otra cuestión, si podrían bajarse). Pero Rajoy propone bajar el IRPF (no sólo va a aumentar el número de ciudadanos exentos sino que va a bajar el tipo máximo del 43 al 40%), cuando hay mucha gente a la que esto no va a beneficiar; dice que va eliminar el Impuesto de Patrimonio (en esto coincide con el PSOE), cuando muchos no van a sacar nada de esto; y propone bajar el Impuesto de Sociedades cuando la gran mayoría no somos empresarios.
Si a la incoherencia de la primera parte de su argumento, le añadimos la de la segunda la visión que sacamos de sus palabras es muy mala. Porque alguien que gane 10 millones de euros al año por ser el dueño de la cuarta parte de las acciones de una empresa que haya obtenido unos beneficios antes de impuestos de 40 millones, se verá considerablemente beneficiado por la bajada del Impuesto de Sociedades que promete el PP. En concreto, ganará hasta el 5% de su renta, es decir, 500.000 euros. ¡Así que a Rajoy le parece injusto que se le de 400 euros a este multimillonario, pero darle 500.000 le parece bien! ¡Pues vaya!

Hola

Antes de nada quiero saludar a quien sea que esté leyendo esto. Que haya personas que te presten algo de atención suele ser muy gratificante. Por eso me alegraré de leer vuestros comentarios.
Hace ya unos días que se me ocurrió la idea de escribir un blog que tratara esencialmente de política. Para empezar, esto me daría la oportunidad de comunicar ampliamente mis ideas. En el día a día uno no puede conversar de lo que le parece con cualquiera y en cualquier momento. Y en todo caso no puede decir muchas cosas seguidas, bien para evitar cansar al interlocutor, bien simplemente porque uno no se acuerda de todo de golpe. Además, esto me proporciona la posibilidad de ver los puntos de vista de otra gente(y a ésta de ver el mío), con lo que amplío mi visión de las cosas, o al menos lo intento. Incluso, el poner las cosas por escrito sin duda ayuda a clarificar y desarrollar las ideas. Por otra parte, qué mejor momento para comenzar un blog político que un mes y poco antes de las elecciones generales que va a vivir España.
Como es lógico, yo aquí defenderé mi ideología. Me parece bastante equivocada la queja que suelen hacer algunas personas que acusan a otros de mantener visiones ideológicas. Lo cierto es que cualquiera que exprese una opinión política lo hace desde una ideología política, esté ésta más o menos articulada. En mi caso, para empezar, diré que considero que mi ideología es de izquierda. Pero es una izquierda que en términos globales podíamos llamar no extrema. Esto no quiere decir que mi postura ante las cosas tenga que ser siempre moderada. Quiere decir: que me gusta el debate con posturas distintas, y que en principio no soy de los que se oponen a los pequeños cambios porque creen que lo único aceptable es cambiar las cosas de raíz. Y por supuesto me considero una persona pacífica.
Por último, sólo decir que hasta pronto.